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En el partido que daba cierre a la jornada, el seleccionado riojano venció a Mendoza 86 a 68 para hacer historia y meterse entre los cuatro mejores del torneo.


En el último partido de la jornada, Mendoza y La Rioja se enfrentaban en el Delmi uno buscando el último pasaje a las semifinales. Durante el arranque del partido, La Rioja pudo aprovechar el inicio poco fino con el tiro de los mendocinos para ponerse rápidamente arriba en el marcador. A pesar del mal comienzo (7/23 en tiros de campo), Mendoza supo mantener la calma y poco a poco equiparó el encuentro, al punto de dejarlo empatado en 18 al cierre del primer cuarto.

Los diez minutos siguientes transcurrieron de forma similar al cuarto inicial, con ambos equipos sufriendo a la hora de encestar. Solamente a través de los robos y las transiciones ofensivas rápidas fue que Mendoza pudo sacar una pequeña luz de ventaja para irse al descanso 33-31 arriba en el luminoso.

La segunda mitad se pareció más a los primeros minutos del juego, con un conjunto de La Rioja que tomó el control del encuentro gracias a su defensa en zona que (como a lo largo de toda la noche) complicó cada intento ofensivo del conjunto borravino. A la presión defensiva, además, los riojanos le sumaron una alta efectividad en sus tiros de campo, lo que le permitió llegar al cuarto definitivo al frente 54-45.

En el cuarto final, La Rioja logró mantener a raya a los mendocinos y capitalizar la mayoría de los errores que estos cometían. Mendoza simplemente no pudo encestar sus tiros y cuando consiguió enlazar algunas conversiones seguidas ya era demasiado tarde. Así, el seleccionado riojano dio el golpe, salió victorioso del último choque de los cuartos de final por 86-68 y se metió entre los cuatro mejores del torneo.

Foto (Gentileza de Julián Monedero): Santiago Montaldi de Mendoza pasa el balón ante la asfixiante defensa de La Rioja.

Por Nicolás Albino