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Entrevista exclusiva con el presidente de FIBA, Horacio Muratore, a cinco meses de la Copa del Mundo China 2019. “Este sistema le da la posibilidad de mostrarse a nuevos equipos y nuevos jugadores, por eso todos los países tienen que trabajar para tener una competencia interna fuerte”, aseguró, al mismo tiempo que dio como ejemplo a la Liga de nuestro país.


El tucumano Horacio Muratore, presidente de la Federación Internacional de Baloncesto, habló con www.laliganacional.com.ar a su regreso de Shenzhen, luego del Sorteo para la Copa del Mundo FIBA China 2019 (31 de agosto al 15 de septiembre).

-Antes de España 2014 se hicieron muchas actividades, incluso una presentación en la Embajada de España en Buenos Aires, también en Sevilla, y el sorteo en el Palau de la Música Catalana, en Barcelona. Parecía difícil de superar. Ahora el sorteo fue ante 8.000 espectadores en el Shenzhen Bay Arena. ¿Cuál es el balance de la ceremonia?

-Así es, seguimos superándonos. Me acuerdo de las presentaciones de Turquía 2010, en el Palacio de Çiragan de Estambul a cargo del grupo Kempinski, y de España 2014, en el Real Alcázar de Sevilla al aire libre. Fueron dos presentaciones extraordinarias. Este año en Shenzhen tuvo una mezcla de futurismo, música y deporte, con un ídolo de la juventud como el cantante Jason Derulo, un embajador del estilo de Kobe Bryant y otro embajador como Yao Ming, todos ídolos en China. También es muy probable que sumemos otro embajador antes de que comience el torneo. Fue espectacular, salió impecable, una producción bárbara, planificada por expertos, con la colaboración de la Asociación China y de FIBA Asia, más 27 personas de FIBA Mundo. También tuvimos muchas actividades paralelas, se firmaron contratos con nuevos sponsors y la Municipalidad de Shenzhen programó un show de luces en los edificios de toda la ciudad que fue una maravilla. Superamos las expectativas, lo ha disfrutado todo el mundo del deporte, hemos recibido muchísimos halagos y tuvo una cobertura mediática impresionante. Así que muy felices.

-Teniendo en cuenta este anticipo imagino que desde FIBA se vislumbra una gran Copa del Mundo. Me tocó estar en alguna Copa Stankovic y es impresionante el público chino, que asiste a todos los partidos, aunque no juegue su seleccionado local. ¿Cuáles son las expectativas?

-Es el plan que teníamos, hemos sido más inclusivos, aumentamos de 24 a 32 equipos, hicimos un nuevo sistema que realmente significa un desafío muy grande para FIBA; dejar un sistema exitoso por otro no es fácil y llegamos a feliz término. Queríamos tener este evento para empezar a vislumbrar una gran Copa del Mundo y que este sorteo reflejara todo lo que venimos haciendo en los últimos dos años, jugando las ventanas, con el gran trabajo de las federaciones, algo extraordinario para el básquet… Hubo algunos problemas mínimos en comparación con todo el movimiento de tantos equipos jugando. Creo que tendremos el mejor Mundial de todos los tiempos, estamos trabajando para eso, estamos poniendo todo, rodeados de los mejores y en un país impactante como China.

-Si bien tu figura trasciende nuestro país, porque sos el máximo dirigente del básquet a nivel mundial, no puedo dejar de preguntarte por Argentina, que tuvo una excelente actuación en la eliminatoria. Imagino que te genera orgullo. ¿Cómo lo viviste?

-En la eliminatoria, Argentina fue un claro ejemplo de lo que quiere FIBA: tener más visibilidad y los estadios llenos jugando de local. Pero además algo importantísimo: se hizo un gran trabajo con los chicos de la Liga Nacional de Argentina, que en otra situación no hubiesen podido jugar, porque eso pasó siempre. Entonces lo que permite este sistema es darle la posibilidad de mostrarse a nuevos equipos y a nuevos jugadores. Eso lo hemos conseguido. Equipos que con el sistema anterior nunca hubiesen podido jugar un Mundial, ahora lo van a hacer. De igual manera lo que más queríamos son nuevos valores. Y en ese sentido los ejemplos fueron Argentina, Francia y España, que pudieron mostrar una cantidad de chicos que en otra situación no hubiésemos visto jugar. Quiero decir, el trabajo interno de todas las federaciones provinciales y el de la Liga Nacional, permiten que sigan apareciendo nuevos talentos. El básquet de un país no son únicamente 12 jugadores, hay que tener una base más grande, no buscar solo los de NBA o Euroliga, todos los países tienen que trabajar para tener una competencia interna fuerte y buscar esa renovación. Nosotros de entrada dijimos que la NBA no iba a entrar a las eliminatorias, pero hay que tener paciencia, estamos trabajando juntos en muchos proyectos y pensando en el mejoramiento del básquet mundial, incluso ahora creamos juntos la liga de clubes de África.

-A esta aparición de nuevos talentos hay que sumarle que habrá cuatro entrenadores argentinos: Sergio Hernández (Argentina), Julio Lamas (Japón), Néstor García (República Dominicana) y Fernando Duró (Venezuela).

-Para que nosotros hayamos estado durante cuatro años como Nº 1 del mundo, haciendo las cosas mejor que Estados Unidos en algún momento, ganándole al Dream Team en 2002 y 2004, obviamente los jugadores fueron los más importantes, pero para dar ese salto también fueron fundamentales los entrenadores. Desde que empezó nuestra Liga Nacional fueron viendo la necesidad de capacitarse para estar a la altura de una gran competencia, lo mismo hicieron los árbitros. Como yo siempre digo, esto tiene cuatro patas: jugadores, entrenadores, árbitros y dirigentes. Por ese buen trabajo de las cuatro patas se lograron los resultados. Son cuatro grandes técnicos, casi entra Rubén Magnano con Uruguay también, así que casi tenemos cinco. Son los que dieron algo extraordinario, tanto en clubes como en la selección, y que hacen quedar muy bien al básquet argentino.

-El cambio de sistema fue muy grande. No está de más recordar cómo será la clasificación a los Juegos Olímpicos. ¿Cómo sigue después de la Copa del Mundo?

-Nosotros lo que buscamos es que el mejor torneo sea la Copa del Mundo, por eso la hicimos más grande y ahora buscamos sedes multipaíses. Hay que decir también que, con el nuevo sistema, durante las eliminatorias FIBA paga todos los seguros de los jugadores, paga todo el movimiento de los árbitros y comisionados técnicos, la producción televisiva, los gastos de doping, también se le dio el marketing a cada federación nacional. Hay mucha ayuda que están recibiendo las federaciones nacionales, en paralelo con el programa de desarrollo que lanzamos en 2014. Después de China, los dos mejores de América del Mundial clasifican directo a los Juegos Olímpicos, los dos mejores de Europa lo mismo, uno de África, uno de Asia y uno de Oceanía. Entonces todos van a potenciar su equipo para ir directo a Tokyo 2020. Ahí tenemos siete equipos que van directo a los Juegos, por haber logrado la mejor clasificación de su continente en la Copa del Mundo. Luego están dadas todas las condiciones para ratificar a Japón como organizador. Ahí tenemos ocho equipos. De los 32 equipos del Mundial quedan 24, por orden los 16 mejores van a un Repechaje que se juega un mes antes de los Juegos. Ese repechaje será de 24 equipos, porque vamos a hacer cuatro sedes de seis equipos, entonces los ocho que faltan salen dos de América, dos de Europa, dos entre Asia/Oceanía y dos de África, que cada continente va a proponer al Central Board. Se juegan esos cuatro torneos y los cuatro campeones van a los Juegos para completar los 12.

Por Rodrigo García Squetino

Foto: FIBA.