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Pocas personalidades en la Argentina, sean del ambiente que fueren, logran concentrar casi un cien por ciento de adhesiones.


Gabriela Sabatini es, sin dudas, una de esas personas que, por su calidez y comportamiento, aumentó, incluso, todo el brillo que había obtenido durante su fabulosa carrera deportiva, empuñando una raqueta de tenis. Gaby, simplemente, atraviesa políticas, religiones y dirigencias. Está fuera de discusión. A cinco meses de cumplir 50 años (lo hará el 16 de mayo próximo), la mejor tenista argentina de la historia fue distinguida en el Congreso, por la Cámara de Diputados de la Nación con la Mención de Honor «Juan Bautista Alberdi», por su trayectoria deportiva y compromiso con los valores democráticos y republicanos.

El puntapié inicial de la ceremonia, realizada en un Salón Delia Parodi atiborrado de público (la entrada fue libre y gratuita y, desde temprano, decenas de fanáticos formaron largas filas sobre la avenida Rivadavia), lo dio Juan José Moro, toda una referencia del periodismo de tenis e histórico hombre de Radio Rivadavia. Palabras más, palabras menos, Moro hizo un recorrido de la carrera de Sabatini y, especialmente, de su personalidad. «Nunca cambió», aseveró. Y añadió, recordando alguna época en la que a Gaby se la criticaba porque no era número 1, como si fuera tan sencillo: «A Gaby no se la discute, se la ama».

Sabatini, junto con su familia
Sabatini, junto con su familia

Sabatini, impecablemente vestida y maquillada, estuvo acompañada durante el homenaje por sus familiares más cercanos (como su mamá, Beatriz, y su hermano, Ova, entre otros) y amigos. Agradecida y sin perder la timidez, la ganadora del Abierto de los Estados Unidos 1990 leyó un discurso: «La educación, el respeto, la disciplina, el compromiso, son valores que siempre están presentes en el deporte. Uno necesita de la disciplina para entrenar, para cumplir horarios, para tener una adecuada alimentación. Respeto a las reglas de juego, humildad para afrontar los desafíos. Educación, ya que el tenis más allá de ser una competencia feroz, que es ganar y ganar, después de haber dado todo en un partido quizás uno pierde, pero se da la mano con el rival y sigue adelante, aprendiendo, ya sea de una derrota o de una victoria. Creo que cada uno, desde nuestro lugar, tiene la posibilidad de aplicar todos estos valores en la vida me siento muy halagada. Y quiero aprovechar la fecha para desearles muy feliz Navidad, buen año y todo lo mejor para nuestro país».

El evento, organizado por la Dirección de Cultura, contó con la presencia del titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; del ex presidente del cuerpo, Emilio Monzó; del diputado Daniel Scioli; y del ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens, que agradeció la iniciativa porque es la «mujer más destacada del deporte en la Argentina». Y representando a la Asociación Argentina de Tenis (AAT) en el Congreso estuvo Florencia Labat, vocal titular y con responsabilidades en el tenis femenino.

Una vez terminada la ceremonia oficial, Sabatini le cumplió el anhelo a las decenas de fanáticos que habían poblado el salón, se tomó fotografías con todos y no dejó foto, pelotita o revista sin firmar un autógrafo (un hombre, incluso, le acercó una raqueta que había usado la propia Gaby alguna vez y que guardaba como un tesoro de muchísimo valor). Cálida, siempre. Y única. Sigue recogiendo todo lo bueno que sembró durante años.

Otro reconocimiento para la tenista argentina más importante de la historia
Otro reconocimiento para la tenista argentina más importante de la historia