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El deportista recuperado de coronavirus confesó que aprendió a «disfrutar al máximo» lo que hace y «valorarlo en el momento que se realiza».


El bonaerense Agustín Vernice, único representante argentino de canotaje de velocidad clasificado a los Juegos Olímpicos de Tokio y paciente recuperado de coronavirus, afirmó hoy que con la pandemia tuvo múltiples aprendizajes, entre los que destacó «disfrutar al máximo» lo que hace y «aprender a valorarlo en el momento que se realiza».

«Tuve días que fueron difíciles de llevar, Y esto me dejó múltiples aprendizajes, pero me quedo con que hay que disfrutar al máximo lo que uno hace y aprender a valorarlo en el momento en el que lo está haciendo», admitió Vernice en declaraciones a la agencia de noticias Télam.

«No hay lugar para bajonearse, solo para estar fuerte de cabeza y prepararse lo mejor posible. Por eso mi responsabilidad es entrenarme de la mejor forma», aseveró.

«Trato de no tener pensamientos negativos y sí en lo que tengo que pensar en el día a día y que el futuro me motive y no me frustre por la incertidumbre en la que vivimos. Lo importante es ser optimista y realista y no pensar nada que ponga cuesta arriba nuestro trabajo diario», enfatizó.

El mes pasado, Vernice, que llegó a Tucumán para entrenarse como parte de su preparación para los Juegos de Tokio, dio positivo en coronavirus por lo que fue aislado por las autoridades sanitarias para cumplir una cuarentena en un hotel.

El 21 de julio, Vernice recibió el alta médica al resultar negativo el nuevo estudio que le hicieron tras haber dado positivo en Covid-19.

El palista ingresó a Tucumán con una primera muestra que había arrojado resultado negativa, aunque luego le informaron desde Buenos Aires que el segundo test dio positivo.

Vernice eligió instalarse en Tucumán a partir de un decreto nacional que autoriza a los atletas olímpicos a entrenarse en aquellas provincias donde habilitaron la actividad física.

«Es loco lo que pasó conmigo, pero me queda la tranquilidad de haber cumplido con los protocolos ya que me hice los tests,y no tuve contacto con nadie, ni en Buenos Aires ni en Tucumán», indicó.

El palista oriundo de la ciudad de Olavarría, de 25 años y doble medallista panamericano 2019, retomó los entrenamientos en Tigre junto con el entrenador de seleccionado argentino de canotaje de velocidad, Diego Cánepa.

«Me reencontré con mi entrenador Diego Cánepa, con quien siempre tuve comunicación diaria y hacemos tres entrenamientos diarios; dos sesiones de agua y por la tarde, gimnasio. Son cuatro o cinco horas diarias que se pasan rápido porque las disfruto mucho», explicó.

«Técnicamente me encontré en muy buena forma y físicamente tengo cosas por mejorar pero voy por buen camino», detalló.

Además, Vernice manifestó: «En nuestro deporte, el lugar de entrenamiento es el agua, Y el invierno dificulta mucho la práctica. Cuesta llegar a los niveles de esfuerzo que se requieren para que el entrenamiento sea efectivo. Además, también está la ausencia de competencia. Medirse con otras personas motiva, genera presión que es necesaria para tener un buen rendimiento», admitió.

«Intenté elevar la calidad de los entrenamientos en la parte psicológica: tratar de sobreponerme al cansancio, al frío, cualquier situación adversa. Esto es lo que nos enseñó la pandemia: tratar de ser resiliente y estar preparado para cualquier batalla».

«Puedo decir que no me relajé en esta pandemia y traté de que cada día sea más rendidor que el anterior», dijo.

Vernice, ganador de dos medallas de oro en los últimos Juegos Panamericanos de Lima, Perú, 2019: en K1 1000 y en K2 1000, junto a Manuel Lascano., fue el primer argentino en la historia en consagrarse campeón mundial Sub 23 en en Pitesti (Rumania) en K1 1000 (2017).

FUENTE: TELAM